DIAMANTES CONMEMORATIVOS DE CENIZAS

INICIO/DIAMANTES CONMEMORATIVOS DE CENIZAS

¿Qué es un Diamante Conmemorativo o un Diamante por Cremación?

El Diamante Conmemorativo Ever-Dear & Co. es la joya conmemorativa definitiva infundida con el recuerdo de un ser querido. Formada a partir de cenizas, proporciona años de comodidad y remembranza. Ahora, que esa persona especial siempre estará contigo en cualquier lugar de mundo.

Como conmemoración a los seres queridos fallecidos, nuestros diamantes de cremación sirven como un duradero recuerdo. Simplemente tómate un momento para sentir la calidez de tus recuerdos más afectuosos. Tu ser querido estará cerca, encapsulado en la belleza y dureza, el brillo y la resistencia de un Diamante Conmemorativo.

Un Diamante Conmemorativo trata de amor. A través del tiempo y le presión, se forma algo bonito a partir de materiales simples. Es una declaración de compromiso y concentración.

Un recuerdo especial de tu amada

¿Cómo es posible?

Proceso de fijación de diamantes

Los diamantes naturales si extraen y requieren una gran temperatura y presión bajo tierra, los Diamantes Conmemorativos Ever-Dear & Co. crecen a partir de las cenizas o el pelo de tu ser querido. Recreando las variables necesarias en el laboratorio (necesario) para formar estas preciadas joyas, asombrosos diamantes cultivados sin los aspectos negativos y la degradación ambiental asociada con los diamantes naturales. Empezando con las cenizas crematorias o un mechón de pelo, expertos preparan cada muestra para asegurar la mejor calidad. Se extrae y purifica el carbono y luego se coloca en el interior de una prensa de Alta Temperatura y Alta Presión (ATAP). Después de haberse precalentado a más de 2000 °C y aplicado una inmensa presión, emerge un Diamante Conmemorativo del carbono purificado a partir de las cenizas, sirviendo como un homenaje perfecto para tu ser querido.

¿Cómo se hacen los diamantes por cremación?

Un diamante por cremación crece a través de tres fases: la separación del carbono, el refinamiento de carbono, y la cristalización del diamante en ATAP. Cada paso se lleva a cabo de manera meticulosa para asegurar una calidad máxima.

Durante la primera fase, se extrae una muestra de carbono de las cenizas crematorias o un mechón de pelo.

Luego, se purifica y grafita el carbono. A partir de ahí, se coloca en la prensa ATAP para formar lo que se conoce como una semilla de diamante. Desde esta semilla, crecerá un diamante.

La semilla de diamante se inserta en una prensa ATAP, dónde tiene lugar la metamorfosis final. El carbono empieza a cristalizarse alrededor de la semilla, reformándose átomo a átomo y convirtiéndose en un bello diamante. Desde que se haya completado la transformación, se corta y pule, listo para llevarlo y estimarlo durante los años venideros.

Equipo avanzado